Ir al contenido principal

Entradas

No me preguntes porque me fui, pregúntatelo a ti.

Todas estas son historias sin sentido, sin hilo, sin secuencia. Todo esto es pura mierda, pero al menos es mi mierda. Te recuerdo borroso, imperfecto, deformado por el polvo del tiempo que ya ha transcurrido  y te ha ido comiendo poco a poco y con eso a tu recuerdo.  Parece que esta vez gané, porque no fui yo la dejada sino la que dejo, y como triunfadora, me toca ahora escribir la historia, que a fragmentos no continuos y de mala definición tengo, pero qué importa.  Las historias oficiales no incurren en detalles, y ésta amor, es la historia oficial. Me pediste que no me fuera, ¿No te diste cuenta que ya me había ido? Quizá por eso lo dijiste, tarde, como siempre; impuntual. Me desgaste tanto en ti, me hice quien no era para quererte como no debía,  y me descompuse, me eche a perder y amargue mi estructura y mi ser. Pero ya no amor. Por eso me fui, para qué quedarme. Para qué insistir. Qué poca dignidad tengo, pero al menos algo me queda, la...

Porque lo tengo todo y sigo vacía.

Todos buscamos donde refugiarnos, donde escondernos. ¿De qué? Cada quién tiene su propio infierno. Y el mío me está quemando más de lo que debería. Y es que todos sufrimos, porque si no lo hiciéramos ¿Cómo sabríamos que es ser feliz? (Algo que en intervalos tengo la certeza de ignorarlo) Quisiera tantas cosas en mi vida, pero lo que más quisiera es saber identificar lo que siento. No sé si soy la única persona que se ahoga en un vaso de agua. Tal vez lo soy. Sólo hay algo peor que estar sola, no estarlo pero sentirlo. No sé qué hago aquí, cuando parece que voy avanzando, me vuelvo a enamorar de mi piedra. No puedo seguir, sin embargo sigo aquí. No estoy segura de lo que quiero, no he elegido nada. Sólo quedarme donde estoy, ni sí ni no. Así me han dibujado. ¿O así lo he hecho? No importa, ya no. Y uno se sigue diciendo: mañana será un mejor día. Pero no, no lo son. Y me regreso en los días, en las notas que he escrito, para saber:¿En dónde erre? No importa....

¿Y si volteamos hacia atrás?

Volteo hacia atrás. Veo todas las personas que he dejado en el camino, unas que han decidido quedarse, y otras que me han dejado. Veo tantas heridas sanadas y cicatrices que me recuerdan que todo fue real, que el dolor existió. Volteo hacía atrás con nostalgia, con tristeza de un pasado que se fue y que no se sí disfruté lo suficiente.. No es difícil recordar. Tengo presente cada día, como si hubiera vivido todos en un momento. Tengo cada historia guardada, porque mañana no sé si pueda recordarlas. Tengo presente cada noche de ausencia tuya, cada día en que yo también lo estuve. Veo la debilidad que me acompaña, y que siempre me deshace. Que me modifica y me hace pequeña (y a veces desmesurada), indefensa y descompuesta. Siempre vulnerable y me pregunto sí mañana quizá las cosas no me afectarán tanto. Han pasado tantas cosas y los sentimientos han sido fuertemente destructivos. Un tanto que digo tantísimas veces para decir que todo me duele en esa medida. También quisiera d...

¿Cómo se le llama a una amiga que parece ya no serlo?

La nostalgia me obliga a escribirte, junto con esta melancolía que siento me ahoga. Mi orgullo, que me gustaría fuera más, quedo rendido ante el sentimiento de escribir. De desahogar tanto, de dar una explicación a todo esto que parece no tenerla. ¿Sabes? Hubiera apostado tanto por ti. Ya sé, no era mucho, pero ¡ERA MÍO! Me encantaría que no doliera, toda esta ausencia. Todo el espacio vacío que estás dejando, que has dejado. No entiendo, supongo que yo contribuí a construir esto. Que sencillo sería si nunca hubieras llegado. Que sencillo sería una indemnización, reparar las cosas, en naturaleza. IMPOSIBLE. Y sabes, si hacemos un recuento de los daños, si nos preguntamos ¿Qué paso? La respuesta es nada, no hiciste nada, y yo me canse de insistir. Sólo dejamos que las cosas, siguieran su curso, y poco a poco y al final murieran. Pero, dime, ¿Dónde guardo cada momento? ¿Y todo el cariño que aún te tengo? Dime, aunque te esforzaste por hacerlo siempre menos (casi...

Ojalá.

¿Cuándo seré lo suficientemente valiente? ¿Cuándo aprenderé a quererme lo suficiente? Lo suficiente para decirte adiós. Para sacarte de aquí junto con mi dolor. Para de una vez decirte que me quedo aquí. Con mi comodidad. Con mi amor propio. Con el poco que tengo. Con ese me quedo; Aunque no me alcance para nada, pero lo conservo. Porque peor es nada. Que prefiero estar sola que contigo –bueno tal vez no (por aquello de la costumbre)-. Ojalá pudiera decírtelo y sanar como se sana de una simple enfermedad. Y así me percibo, y me defino: enferma. Sana quisiera estar, como antes de conocerte. Antes de arriesgarme. Ojalá hubiera puesto atención a cada -no te quiere- En vez de haberla puesto en mis propios -si lo hace- Esta incertidumbre que me deshace y me destruye. Que me disuelve en la tristeza. Esta necesidad asfixiante de querer saber de ti y de querer estar contigo. ¿Qué sé siente que te necesiten tanto y tú en cambio sentir indiferencia?  No importa qu...

¿Cómo le explico a mis mariposas que no me quieres?

Te extraño. ¿Sirve de algo? Te necesito y no sé qué sentir de que tú no lo hagas. Por eso evito el amor, que cuando no es recíproco es totalmente desastroso. Y así me siento, deshecha, a fragmentos. Como si hubieran tomado mi corazón y a pedazos lo hubieran humedecido en vinagre, o qué sé yo, me duele el corazón, me dueles tú y me duelo yo, por permitirme creer una vez más en el amor. ¿Cómo es posible que uno necesite tanto a una persona y ésta no lo necesite a uno? Lo agregaré a la lista de cosas que nunca podré contestar. Y me digo buscando explicar: que así siempre fuiste, que así eres. Ausente, presente. ¿Tu amor? A dosis. ¿El mío? Intenso, completo, agobiante, asfixiante quizá. Porque así soy yo. Intensa apasionada siempre sincerada. Con todo o con nada. y tu a medias.  Siendo tan distintos y yo aferrada a querer estar contigo. Poco a poco me convenzo más, no somos tal para cual. Pero dime ¿Cómo se borra a alguien? ¿Del corazón? ¿Con qué cara ...

Me gustas porque no me quieres.

Pienso en ti. Mucho y más de lo que debería. Más incluso de lo que querría. Y te creo haciéndote existir En mi mente después de que te has ido En mis noches sabiendo que no vendrás Porque juraste no volver, pero no sé si creer, Vuelves porque yo quiero que vuelvas Porque eres cuando quiero  Y cuando se me ocurre hacerte realidad Más que mis deseos, más que todo sueño Te poseo y eres mío Mío y de nadie más Cuando quiera y cuando quiera no serás nada más Pero ahora eres y con eso bastará Por el tiempo que me dure la eternidad Me gustas porque no te puedo controlar Porque estás sin estar Porque no me quieres. Y porque nunca lo harás Por eso me gustas más Porque no me haces sentir especial Me gustas porque nunca estás Porque yo te puedo crear Y así me gustas más. Porque me das el poder de hacerte y deshacerte Y te concibo a mi perfección A mi antojo y sin atajos Me gustas cuando estás callado, Cuando te faltan las palabras Por...