Ir al contenido principal

Entradas

Desatas mis nudos.

Qué bonita tu forma de desatarme los nudos de mi corazón. Así sin preguntar. Qué bonito cuando me dices: "está bien, "esta súper bien" Lo curioso es, que me sanas y que a veces me causas muchos conflictos. Pero lo bueno, lo verdaderamente bueno amor, es que a pesar de que somos diferentes, y de que como cause normal de cualquier relación nos dolemos un poco, sigues aquí para aliviarme, para besar mi corazón y mis lagrimas, cuando me dices, "está bien amor, sigue llorando, no te entiendo pero trato de hacerlo" y eso, eso es precisamente mejor que si me entendieras. Me gusta tu forma calmada de ser, que no eres complicado,  que no te obsesionas como yo lo hago,  que eres distinto a mi, que me besas con prisa y con calma, que me tomas de la mano aunque yo no quiera y que me sabes arrullar con solo un abrazo. Me gusta quien eres y como me tratas. Me gusta que no haya alguna palabra para definir todo lo que siento por ti. Que no es...

¿Qué soy?

Es preciso mencionar, que nunca he sido fan de las personas que quieren de una manera enfermiza. No sé, siempre me quejo de ellas, o al menos tengo una opinión desagradable del modo peculiar en que suelen amar, porque son pequeños nudos que te van atando y al final matando. Qué triste darme cuenta que soy una de esas personas. Que es verdad que no sé querer, no del modo bonito, o del que se supone es de verdad. Y me pregunto que clase de contradicción es esta. Cómo puedo odiar hacer esto y hacerlo al mismo tiempo. Qué ilógico. Y verdaderamente no sé, que clase de bien me estés haciendo, o si es verdad que estás alimentando a una niña caprichosa y egoísta que sabes, siempre he sido pero que muchas veces en una dimensión casi invisible, Y es cierto amor, que me pongo triste, que me llena de amargura el corazón pensar que te quiero así, solo para mí, y que aunque sé que me adoras, (o que al menos eso hacías) pienso que cada vez te alejo más con mi egoísmo aterra...

Mis letras incompletas, como yo.

Todo este dolor que aprieta Todo este dolor que me recuerda que estoy viva de alguna u otra manera, eso no importa. esta tristeza que me envuelve en ganas asfixiantes de querer estar dormida. supongo que esa es la depresión. Mis ganas nulas de convencerme por realizar cualquier cosa. Quisiera quedarme aqui, Quisiera poder decidir. Pero estoy una vez más, HUNDIDA HASTA EL ALMA de mis sentimientos ridiculos, de mis sentimientos pastel, tan poco definidos. El miedo me empuja, me lleva de la mano, lejos de mis sueños y de todo lo que anhelo. Un miedo aterrador y amigo. Un miedo que me consuela y que al mismo tiempo me abate. No he aprendido a vivir con él, ni como amigo ni como enemigo. Supongo que quizá mañana se acabará mi racha mala. Eso me gusta pensar. Quizá mañana ya no estaré triste. Aunque la alegria sea muy fugaz.

Me dueles mucho y no sé de qué manera.

En ocasiones y con frecuencia, al estar contigo tenía miedo de ser ahora yo quien te asfixiara, que algún día te hartaras, como se han hartado otros, que algún día me dijeras: "no te aguanto", porqué con claridad sé la insoportabilidad de mi ser, y tenía miedo del sufrimiento que aseguraba iba a sentir cuando me dejaras, y que volvería a mis días grises que me arrullaban, a mis días que empapaban mis ojos y los inundaban porque nunca se han sabido secar del todo. - ¿Por qué tanto miedo de que me dejarás? Estaba tan acostumbrada a ti, pero no, no es que fueras indispensable, tu sabes que no lo eres y yo sé que tampoco lo soy. Me dueles mucho y no sé de qué manera. No se si podamos medirla quizá de tristeza o alegría. Recuerdo tantas cosas de ti, lo primero que pienso al evocar tu persona es un fuerte latir, recuerdo que hasta pensaba "que bonito me hace latir el corazón" a veces se me olvidaba que estaba viva, siempre inmersa en tanta porquería que suelo lla...

Coincidir contigo.

Sabía que nos íbamos a destrozar la vida, no sé cómo sería, ni tampoco sé cómo lo supe, supongo que fue con el tiempo que iba transcurriendo y él empezó llenando todos mis espacios, el día en que nuestro amor coincidió, más que todo la felicidad que sentí (que ciertamente era mucha) sentía un miedo tremendo, un miedo que quería comerse mi felicidad y que estaba a la sombra de ésta, un miedo de perder a quien amaba como si nunca hubiera amado a alguien y como si este fuera el amor que devoraría mi vida.  Cuando digo que nos íbamos a destrozar la vida, no exactamente hablo de un mal, sino quizá que nos la íbamos a destrozar de felicidad, de la felicidad que se siente cuando vienes encontrando en una casualidad, tu vida, en un tipo que ha venido rondando día a día esperando ver mi ventana abierta y tocando a mi puerta esperando fielmente que algún día la abriera por completo y no a medias, como siempre he tenido mi vida, precisamente emparejada; ni cerrada, ni abierta, y yo como so...

¿Cómo te puedo romper tanto cuando tú haces exactamente lo contrario?

Hoy, después de casi un año de tantas cosas pensé, Qué triste fue haberte conocido (claro que lo digo en algunos aspectos) Que amargo el sabor que tuve al despertar Después de otra noche de pelear. Que tristeza me dio, haber amargado todo lo que tuvimos, Todos los momentos lindos, que tristeza haber complicado todo hasta vomitar, que tristeza haberte dejado con esa impresión. Me siento triste, y no con mi tristeza común, no con la tristeza que caracteriza estos ojos, los que si quieres te regalo, no amor no es esa tristeza es otra, es distinta esta vez, me siento triste y no con ganas de llorar, Es una amargura de mi corazón, porque siento todo acabar. Y me dirás que vamos a acabar si nunca empezó nada, pero en realidad lo sabes, lo sabes como yo lo sé, sabes todo lo que he callado y que no te he dicho, lo sabes aunque preguntes y te la pases preguntando y lo sigas haciendo cada día, y cuando me ves ya no sonríes, ya no estás feliz, no como antes porque las cosas han ...

Desconcierto.

Mi vida se desliza sobre la confusión, la controversia de la propia identificación, del autoconocimiento. No me conozco es cierto, no del todo. Me la he pasado destruyendo a los que están cerca, posiblemente es mi forma de nutrirme. ¿Será? Poco a poco me como a los demás. Quisiera disculparme, no sé si quieras escucharme. Quisiera decirte que nunca fue mi intención lastimarte (Si es que lo hice) pero en realidad, siempre supe que lo haría. Tal vez podría decirte que no estoy lista para caminar con alguien a mi lado, pero no es verdad, lo que es cierto es que no vamos por el mismo camino, y mientras caminamos, te lastimo estirando tu mano, tu siempre callado, como si no te doliera.. ¿Será que no te duele? ¿Que no sientes que te lastimo?  Porque yo en cambio, sentía que te rompía mientras tu me levantabas. Y esto no es lo que quiero. Me arrepiento si es que deje que avanzáramos más, sabiendo que no llegaríamos. ¿Lo sabía? pero no bastaba, tenía que pasa...