Ir al contenido principal

Entradas

¿Y si volteamos hacia atrás?

Volteo hacia atrás. Veo todas las personas que he dejado en el camino, unas que han decidido quedarse, y otras que me han dejado. Veo tantas heridas sanadas y cicatrices que me recuerdan que todo fue real, que el dolor existió. Volteo hacía atrás con nostalgia, con tristeza de un pasado que se fue y que no se sí disfruté lo suficiente.. No es difícil recordar. Tengo presente cada día, como si hubiera vivido todos en un momento. Tengo cada historia guardada, porque mañana no sé si pueda recordarlas. Tengo presente cada noche de ausencia tuya, cada día en que yo también lo estuve. Veo la debilidad que me acompaña, y que siempre me deshace. Que me modifica y me hace pequeña (y a veces desmesurada), indefensa y descompuesta. Siempre vulnerable y me pregunto sí mañana quizá las cosas no me afectarán tanto. Han pasado tantas cosas y los sentimientos han sido fuertemente destructivos. Un tanto que digo tantísimas veces para decir que todo me duele en esa medida. También quisiera d...

¿Cómo se le llama a una amiga que parece ya no serlo?

La nostalgia me obliga a escribirte, junto con esta melancolía que siento me ahoga. Mi orgullo, que me gustaría fuera más, quedo rendido ante el sentimiento de escribir. De desahogar tanto, de dar una explicación a todo esto que parece no tenerla. ¿Sabes? Hubiera apostado tanto por ti. Ya sé, no era mucho, pero ¡ERA MÍO! Me encantaría que no doliera, toda esta ausencia. Todo el espacio vacío que estás dejando, que has dejado. No entiendo, supongo que yo contribuí a construir esto. Que sencillo sería si nunca hubieras llegado. Que sencillo sería una indemnización, reparar las cosas, en naturaleza. IMPOSIBLE. Y sabes, si hacemos un recuento de los daños, si nos preguntamos ¿Qué paso? La respuesta es nada, no hiciste nada, y yo me canse de insistir. Sólo dejamos que las cosas, siguieran su curso, y poco a poco y al final murieran. Pero, dime, ¿Dónde guardo cada momento? ¿Y todo el cariño que aún te tengo? Dime, aunque te esforzaste por hacerlo siempre menos (casi...

Ojalá.

¿Cuándo seré lo suficientemente valiente? ¿Cuándo aprenderé a quererme lo suficiente? Lo suficiente para decirte adiós. Para sacarte de aquí junto con mi dolor. Para de una vez decirte que me quedo aquí. Con mi comodidad. Con mi amor propio. Con el poco que tengo. Con ese me quedo; Aunque no me alcance para nada, pero lo conservo. Porque peor es nada. Que prefiero estar sola que contigo –bueno tal vez no (por aquello de la costumbre)-. Ojalá pudiera decírtelo y sanar como se sana de una simple enfermedad. Y así me percibo, y me defino: enferma. Sana quisiera estar, como antes de conocerte. Antes de arriesgarme. Ojalá hubiera puesto atención a cada -no te quiere- En vez de haberla puesto en mis propios -si lo hace- Esta incertidumbre que me deshace y me destruye. Que me disuelve en la tristeza. Esta necesidad asfixiante de querer saber de ti y de querer estar contigo. ¿Qué sé siente que te necesiten tanto y tú en cambio sentir indiferencia?  No importa qu...

¿Cómo le explico a mis mariposas que no me quieres?

Te extraño. ¿Sirve de algo? Te necesito y no sé qué sentir de que tú no lo hagas. Por eso evito el amor, que cuando no es recíproco es totalmente desastroso. Y así me siento, deshecha, a fragmentos. Como si hubieran tomado mi corazón y a pedazos lo hubieran humedecido en vinagre, o qué sé yo, me duele el corazón, me dueles tú y me duelo yo, por permitirme creer una vez más en el amor. ¿Cómo es posible que uno necesite tanto a una persona y ésta no lo necesite a uno? Lo agregaré a la lista de cosas que nunca podré contestar. Y me digo buscando explicar: que así siempre fuiste, que así eres. Ausente, presente. ¿Tu amor? A dosis. ¿El mío? Intenso, completo, agobiante, asfixiante quizá. Porque así soy yo. Intensa apasionada siempre sincerada. Con todo o con nada. y tu a medias.  Siendo tan distintos y yo aferrada a querer estar contigo. Poco a poco me convenzo más, no somos tal para cual. Pero dime ¿Cómo se borra a alguien? ¿Del corazón? ¿Con qué cara ...

Me gustas porque no me quieres.

Pienso en ti. Mucho y más de lo que debería. Más incluso de lo que querría. Y te creo haciéndote existir En mi mente después de que te has ido En mis noches sabiendo que no vendrás Porque juraste no volver, pero no sé si creer, Vuelves porque yo quiero que vuelvas Porque eres cuando quiero  Y cuando se me ocurre hacerte realidad Más que mis deseos, más que todo sueño Te poseo y eres mío Mío y de nadie más Cuando quiera y cuando quiera no serás nada más Pero ahora eres y con eso bastará Por el tiempo que me dure la eternidad Me gustas porque no te puedo controlar Porque estás sin estar Porque no me quieres. Y porque nunca lo harás Por eso me gustas más Porque no me haces sentir especial Me gustas porque nunca estás Porque yo te puedo crear Y así me gustas más. Porque me das el poder de hacerte y deshacerte Y te concibo a mi perfección A mi antojo y sin atajos Me gustas cuando estás callado, Cuando te faltan las palabras Por...

De la teoría a la práctica.

¿Has querido avanzar de un amor que parece imposible de olvidar? ¿Lo has intentado? ¿Lo has logrado? ¿Cuánto sufrimiento te ha acarreado? ¿Haz pensado que quizá el problema de olvidar es tuyo? Es increíble la capacidad de la mente para crear situaciones aparentemente reales pero finalmente ficticias. He vivido engañada, quizá más tiempo del que me gustaría aceptar. ¿Es verdad aquel dicho popular: “no hay peor ciego que el que no quiere ver”? Lo entendí. Es cierto. El instinto siempre presente de hacerme la fuerte, fingiendo serlo. Y al final siempre perdiendo, porque no podía hacerlo. Tantas veces creyendo que me tenías cansada, pero siempre atada, incapaz de dejarte, pero ¿Cómo lo haría? Si eras mío, y yo parte de ti, quizá más lo segundo que lo primero. No podía soltar al único que me había amado. Pero nunca entendí, único porque nunca deje que alguien más lo hiciera, porque después de ti me escondí, hui de la realidad, para refugiarme en la aparentemente “nuestra”. No podía ...

Pedazos de letras, sentimientos a medias.

Me siento vacía. Vacía y llena. No encuentro sentido. No hay conexión. Todo lo que tenía de pronto ya no lo tengo. En realidad nunca tuve nada. Pero siempre creí que tenía todo Siempre tan entera y hoy en pedazos Así estoy, así estoy porque yo lo decidí. No puedo culpar a nadie Ni siquiera a ti. A ti que tanto te odio A ti que destrozaste mi vida O que quiero culpar de haberlo hecho Porque te dí lo único que tenía: Mi aparente eterna juventud. Ahora me siento vieja aunque no lo sea Porque ya no tengo nada Ni fuerzas Ni ganas Ni amor Soy mero robot Y por otro lado está él con energías, con ganas de armar el rompecabezas imposible en el que me he convertido y yo con ganas de quererlo pero con miedo de nuevo a ser despedazada, Más si es que es posible Me siento tan nada Hoy nada ¿Y mañana? Mañana no sé.