Ir al contenido principal

¿Cómo te puedo romper tanto cuando tú haces exactamente lo contrario?

Hoy, después de casi un año de tantas cosas pensé,
Qué triste fue haberte conocido (claro que lo digo en algunos aspectos)
Que amargo el sabor que tuve al despertar
Después de otra noche de pelear.
Que tristeza me dio, haber amargado todo lo que tuvimos,
Todos los momentos lindos, que tristeza haber complicado todo hasta vomitar, que tristeza haberte dejado con esa impresión.
Me siento triste, y no con mi tristeza común, no con la tristeza que caracteriza estos ojos, los que si quieres te regalo, no amor no es esa tristeza es otra, es distinta esta vez, me siento triste y no con ganas de llorar,
Es una amargura de mi corazón, porque siento todo acabar.
Y me dirás que vamos a acabar si nunca empezó nada, pero en realidad lo sabes, lo sabes como yo lo sé, sabes todo lo que he callado y que no te he dicho, lo sabes aunque preguntes y te la pases preguntando y lo sigas haciendo cada día, y cuando me ves ya no sonríes, ya no estás feliz, no como antes porque las cosas han cambiado y vaya que lo han hecho.
Te he moldeado a mi estructura y te he hecho afín a mi ser, te he contagiado de mis estados de ánimo que siempre cambian y te he hecho triste y apagado y te he contaminado con todas mis enfermedades, todas mis debilidades, te he vaciado para después llenarte de mi.
Y como soy yo, cambie todo tu amor por costumbre, no te di ninguna respuesta nunca, porque como sabrás perfecto no me gusta contestar. No me gustan las respuestas y mucho menos tus preguntas. Ya sabes que tengo miedo, que siempre lo he tenido, o quizá no tan siempre pero si demasiadas veces, que soy negada hasta los huesos que me abstengo de lo que quiero, ya sabes que mi forma de ver la vida no coincide con la tuya y aun así hemos estado lidiando intentando encajar quizá en algunos lados, quizá en algunos espacios, aunque sean pequeños aunque sean efímeros, todos nuestros momentos convertidos en nada, en nada, en nada. Y sabes también que me has hecho una niña caprichosa, que me has convertido en la niña consentida que nunca fui, y que feliz fui contigo, lo digo de veras, nadie me ha tratado como tú lo has hecho y es verdad también que uno siempre sabe cuándo lo quieren y yo sé que tú lo haces y como a nadie. Pero ¿tú eres feliz? Sé sincero conmigo, porque yo sé que quizá no, porque no he podido estar contigo como quisieras, porque ya sabes que “compromiso” no está dentro de mis intereses, que hago todo por evitarlo y aun así me sigues esperando.
Y podría decir, que quizá era mejor antes, cuando no nos conocíamos, cuando realmente éramos unos “conocidos” que la coincidencia hizo concurrir. O quizá no, o quizá no puedo tirar todas estas experiencias, ni todos nuestros sueños juntos, o quizá mis sueños apoyados por ti, porque si he avanzado tanto lo he hecho en gran parte por ti, porque como al inicio sin ser nada, te has mantenido fiel, fiel como yo no soy, como nunca he sido..
¿Y que había antes? Busca bien, era todo pretensión de no querer, no había juegos de estar juntos, cuanta independencia antes de convertirse en lo contrario.
Sin tantos dramas que bien sabes, odio, pero que los hago míos hasta ser la protagonista, todo era mejor cuando no me conocías, cuando tenías ganas de hacerlo y así se hubieran quedado tus ganas, intactas.
Todo era mejor antes de salir y cambiar todo, antes de complicarnos la existencia,
Nos queríamos querer, pero siempre en los ensayos, en los intentos de hacerlo, nos dañábamos, nos destruíamos. Mas yo a ti que tú a mí, pero de veras que nos queríamos, porque si no hace mucho que ambos nos hubiéramos ido. Nos queríamos tanto que nos era imposible estar juntos, porque nuestro amor lastimaba, 
O quizá sólo el mío, pero:



¿Cómo te puedo romper tanto cuando tú haces exactamente lo contrario?


Yo siempre enigmada con la vida:
Ella

Comentarios

Publicar un comentario