Ir al contenido principal

Para mi hermano, el día de su boda.


Tengo grabado en mi memoria el día en que mi hermano mayor, me dijo que sabía que mariana era el amor de su vida. José Adrián, mi hermano mayor, no es el tipo de personas que hablan por q si, Pepe es una persona seria y yo sabía, que con tal convicción, no podía estar equivocado, ni que tampoco, lo estaba diciendo en vano
Cuando pienso en mi hermano, múltiples cualidades vienen a mi mente, comenzando por decir, que no las posee por el hecho de ser mi hermano, cuando pienso en pepe, pienso en protección, cuidado, confianza, incondicionalidad; pienso en que, si no fuera mi hermano seguramente me encantaría que fuera mi amigo, porque no hay otra persona que vea las cosas de una manera tan crítica y tan noble como él, que cuando me veo en dificultades, o estoy a punto de tomar una decisión importante, pepe es mi principal consejero y aunque a veces es duro, como buen hermano mayor, nos ha protegido y alentado a ser y dar siempre lo mejor.
Recuerdo intacto el día en que Pepe me dijo que se iba a casar, uno piensa en el matrimonio como un futuro lejano que a veces nunca llega. Ese día, veintidós de noviembre de 2016, al leer el mensaje, en un hostal en san pedro de atacama, al otro lado del continente, en chile; no pude evitar que mis ojos se inundarán, entre una mezcla de alegría, emoción, nostalgia de ver a mi hermano mayor casarse, ese que alguna vez fue un  niño tonto que siempre nos aventaba bruscamente las almohadas en la sala de la abuelita Meli, intentando que aprendiéramos a defendernos, ese niño que nos enseñó a jugar nintendo pero nunca nos decía los trucos para ganar, a ese niño que se convirtió en un adolescente apasionado por la historia hasta llegar a ser un hombre entregado a su profesión y con una convicción de servicio impregnada en su ser. Y ¿saben? cuando yo leí ese mensaje anunciando su boda, no podía creerlo, y no porque no me lo hubiera imaginado, sino porque es difícil soltar y dejar crecer una parte de mí misma, una extensión de mi ser.
Sin embargo, todos aquí, no me dejarán mentir cuando digo, que ver felices a los que uno ama, es también felicidad propia y yo, no puedo estar más feliz de ser testigo de esta decisión que han tomado conjuntamente.
Mariana, no tengo que darte la bienvenida, porque tu lo fuiste desde el primer día que comenzaste tu relación con mi hermano; eres más que afortunada de poder compartir tu vida con alguien tan excepcional. Me siento sumamente agradecida de que seas tú, una mujer tan entregada a tu familia, una mujer que conoce a pepe de pies a cabeza y que, seguramente no habrá sorpresas (lo siento porqué no aceptamos devoluciones)
José adrián, ay, yo tengo tanto que decirte, que fuiste, eres y serás mi ejemplo a seguir, una extensión de mi padre y madre, un pedazo de mi ser y una roca fuerte en la que yo siempre me puedo apoyar y descansar, hoy la ocasión amerita, encomendarte el cuidado de esta planta que hace tiempo sembraste con mariana y que hoy sigue creciendo, que tomes la responsabilidad de asumir tu nuevo lugar, sabiendo que, seguimos a  tu lado, pero de otra manera.  Me queda felicitarte, por haber encontrado entre tanta gente, a mariana, la mitad que te complementa y esa parte que uno como humano siempre anda buscando.
A veces pienso en el matrimonio y creo que se ha convertido para las nuevas generaciones, como una idea que a veces nos asusta. Nos asusta el compromiso, nos asustan las responsabilidades, nos asusta equivocarnos, pero quizá es porque no nos hemos topado con la persona que romperá con ese paradigma.  Personalmente, estoy segura que si yo encontrará a alguien tan valioso como ustedes lo han hecho mutuamente, no cabría duda de que me atrevería a arriesgarme por compartir todo lo que soy con otra persona, con todo el compromiso que eso lleva.
Y por último, para no hacer esto más largo de lo que lo estoy haciendo, quisiera decirles que todos los días a partir de hoy, al despertar vale la pena recordar porqué se empezaron a querer, porqué han llegado hasta donde ahora están, y que no duden que cuando volteen alrededor, siempre estarán todas estas personas que han estado a lado del camino, y que lo estarán para apoyarlos.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Veo humanos, pero no humanidad.

¿Te has fijado como somos de indiferentes las personas? Como no reaccionamos, no nos importa, la indiferencia es peor que las otras actitudes. ¿Ves como somos soldaditos?  Hechos para obedecer y no preguntar. Parece que la sociedad esta dejando de evolucionar, no mejoramos, estamos destruyéndonos, parece que avanzamos, pero PARA ATRÁS. He querido cambiar las cosas, una, diez cien veces. Me siento tan enojada, no puedo ser la única con ganas de cambiar. Claro siempre te dicen que empieces por ti misma, ¿Y sabes por qué te lo dicen? Sí, porque es lo más difícil. Pero después de haberlo intentado y de haber fracasado tanto, me he sentido tan vacía, tan ridícula, tan frustrada. Y luego tan yo, como siempre; tan yo. Y no sé que es, siento que estoy equivocada, espero que alguien conteste a tantas interrogativas que de todo surgen. Pero, ¿sabes qué? Nunca nadie lo hace y eso me lastima tanto, ¿Por qué se aferran en hacerme sentir tan mal? ¿Por qué siempre quieren hacerte ve...

Tara, ¿mi gata?

¿Qué sabemos del vacío en realidad? A veces (seguido), me parece irónico que siendo lo que es esa palabra, sea una sensación tan exhaustiva, decir que está vacío es como decir que no hay nada, pero al mismo tiempo, ese vacío lo ocupa todo. Decir que no hay nada no es tan cierto, pero es una manera de relegar todo, de tirarlo a un segundo plano. Y decir que Tara ocasionó el vacío más profundo en mi vida, no es para nada una exageración. Ahora no hay nada y al mismo tiempo un pensamiento sostenido que gira a su alrededor. Se fue Tara, salió de casa, se perdió. Siempre digo ¡Tara es mi gata! (o, ¿era?), pero Tara nunca fue mía, Tara sólo me escogía para brindarme su compañía. Tara era de ella y de la naturaleza que la hizo increíblemente perfecta. Tara es el nombre que le puse y me parecía profundamente impecable para esos ojitos que se expandían cuando ella me miraba, cuando jugábamos y seguía sigilosamente mis dedos en la orilla de mi cama. Tara no era mía, pero como humana, me gustaba ...
Sé que no lo entenderías, porque incluso, hay días en que yo no lo entiendo. Quizá ni siquiera quieres entenderlo y bueno, no me sorprendería ni me podría hacer más chiquita (más chiquita). Aún así, con este camino tan bifurcado, despierto y lucho todos los días un poquito, por sostener mi verdad, mi construcción del pasado y de cada cosa que ha ocurrido por este cuerpo y esta mente; mi lucha interior por evitar la impunidad a la que lleva el olvido, y lograr construir esta memoria como medio para evitar que me vuelva a pasar, otra vez, otra vez, otra vez, infinitamente, otra vez. Pero, qué son estas tremendas ganas de apagar todos los días y también las ansias de vivirlos con tanta garra?; del acompañamiento mutuo y a veces de pedirte que me bajes en medio del camino a cualquier destino, de escapar a donde sea donde pueda estar sola, de cancelarme de tu vida, y luego, cancelarte de la mía? De borrarme de tu mapa, y olvidar que exististe. De olvidar que camine tu cuerpo, incansablement...