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Mostrando entradas de junio, 2013

Sigo aprendiendo de ti.

Después de los periodos de tiempo que pasamos sin hablarnos, sin tener contacto, sin saber cada uno del otro,  me pregunto si piensas en ti como yo lo hago. Si cada fin de semana en la madrugada, piensas en llamarme,  cómo yo pienso que cuando  mi celular suena, quizá eres tu, de nuevo, borracho. Pienso en ti, claro que lo hago, pero estoy contenta de decir, que ya no siempre. Después de cerrar el ciclo, he aprendido a llevar la vida sin ti y contigo a la vez. Sin ti, presencialmente, contigo, siempre en mi mente. Me fue difícil dejarte ir, o quizá darme cuenta que ya nunca estabas,  que en realidad no te deje ir, ¡Ya te habías ido! Esta es mi parte favorita de la vida: aunque tu no quieras, aunque creas no poder soportarlo, TODO PASA, la vida se va a ir contigo o sin ti,  por lo que es obligatorio seguir. Es curioso como después de que tomaste ya la decisión, viene la precisión , todo deja de ser turbio para mostrarse transparente. ...

Y en un suspiro, se nos va la vida.

Se nos escurre la vida. Haciendo planes, ahorrando dinero, esperando un mañana. Esperamos y no sólo eso sino que contamos con ello. Con algo que no está asegurado, con cosas que pueden ser y al mismo tiempo no serlo. Aseguramos que habrá un mañana, y en ese entonces, el hoy se nos escapa. Se nos escurre la vida, tal como se escurre el agua y en nada se evapora, Porque se nos marchita, se nos agota.  Y ya no hay nada. Porque la vida es hoy y no mañana, la vida fue ayer y ya no cuenta, Y sin embargo, seguimos confiando en un futuro incierto. Entonces, en la ausencia, en un suspiro, en un instante se te va la vida. Y cuando te das cuenta ya no queda nada. Esperamos y en un segundo ya no hay mañana. Porque cuidamos mucho el futuro y descuidamos  mucho el hoy. Confíe demasiado en que tendría una vida. Larga tal vez, años me esperaban, lo sabía. Olvidé cuidarla, y en un segundo en nada, volví a ser indefensa, pequeña, huérfana  en un campo...